26/12/09

Perdida cartera en el museo. Se gratificará.

Mientras el PSE aquilata los restos del botín que tísicos nacionalistas no pudieron acarrear y refuerza por ley la amortiguación de sus carretas, llueve. Suficiente, fino y benefactor. Siempre en tales ocasiones llueve impávido liquido, generoso; permite ocultarse o protegerse tras paraguas seco. Sobrevolando tal secano ambiguo de tiempo de trampa, algo despierto, aproveché el aburrido día para incumplir noches de paz estatutaria. Sin extenuado jugo de exceso gástrico, distendido y descuidado, pues resultó historieta breve, más de aperitivo que de postre.
(Se aprecia en escenario un dragón fúnebre de cloruro plástico, que como su primo, el de Neville, rueda tardío la escalera en pos de Venus, Marte y Morquillas. Estos, lejanos ya, husmean la barra del Olimpo exigiendo txakolis constantinopolitanos sableados de aceituna. Aun resultando imprevisto a muchos, mi vulgar imaginación tenía todo previsto: previamente los dejé pagados).

Añadió Bakedano a mi lista de despropósitos, la tonta de 4.000 euros. Obligado de escasez, imprevisibles y futuros imprevistos. Quiso así el obediente hado que tal cantidad cayese al interior de mi cartera. Falta me hizo para pagar la ronda de los dioses, pues ya terminado mi trabajo, sin oportunidad de nuevo o necesitado atraco, ignoraba a quien pedir más dineros o chantajear con mis servicios. Nos vino bien a todos, a mí para lo dicho, a él para aumentar decoradas desviaciones. Mas, en una de las siguientes tascas, al meter la mano en el bolsillo, aparecieron cánticos y loas al partido. No, no había equivocado pantalones; soy para ello de rotundo arraigo, de sólido temor, de unívoca y solitaria tradición de vestidor de probador. El fajo resultó completamente falso, aparecieron 3.999 billetes de papel de prensa -Deia por ser exactos-, que el dilecto funcionario, taimado, había incluido con preciso ajuste tras primero. Saqué pues de mi chaqueta para pagar la ronda.

Pensé, provisto y por azar previsto, en lo poco que gasta el museo en cuestiones imprevistas. ¡Que escasa senda de maniobra para museo tan excelso!, ¡Que patronazgo ruin que condena al nuestro a mirada cabizbaja!, ¡Que miserable dotación!. Esa exigua cantidad que peritada neta se transforma en 48.000 euros por persona y año, apenas da para nada, poco se puede comprar con ella; esperemos que altos funcionarios disfruten amplia demasía. Apenas 100 billetes Comet a los que esperan en Barajas, irrisorios 48 eternos y vitalicios puestos de trabajo para mileuristas. Apenas el coste de media exposición. Reparadoras comidas de mi laborioso colaborador durante 20 años. ¡Una puta mierda!, dice irritado Zeus derramando el Pingus.

Siempre he creído que tal cantidad sin ninguna necesidad de precisión era la ajustada a honesta rutina interna del museo, a hábito consolidado en rectitud, de jubilosa complacencia en trabajador disciplinado. Siempre pensé que, escasa, debió ser mínimamente triplicada. A conseguir tal aumento obedecían mi disposición y austeridad. Por ello, y a imagen y semejanza, justificaba yo mis gastos hasta los 10 euros. Más advierto aun –pese a mi colaborativo gesto- que poca parece aquella para compras oportunas. Quizás la graciosa consejera socialista, por bien de nuestra cultura y museo, tenga a bien la creación de Comisión que estudie el caso, que permita a nuestro pósito ampliar tan ridícula previsión personal de gastos mensuales imprevistos. Acaso por necesarios pagos –al tiempo que esto escribo- se haya visto aumentada y mejorada. A fin de hacerlos corresponder a compras futuras, el comisario Patxi debiera considerar adecuadamente los verdaderos imprevistos usados tras mi exposición. Tal breve cantidad, como apreciarán incluso desposeídos, resulta elemental propina.

¡Ah!, de paso, si lo cree de justicia, devuélvame esos etéreos 3.999 euros que han desaparecido en los pasillos de la Institución. Le invitaré a una ronda en el averno. A su elección. Aun no terminada la función, puede optar entre champán o garrafón.

1 comentarios:

Carmelo Camacho dijo...

Celebro leerte en estos dias.Clarificando el belen. " Si se calla el cantor..." felicidad para los tuyos, a ti te veo pletorico. Carmelo y Maite. Besos.

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