05/05/10

Burofax a Josu Erkoreka

No deja de sorprenderme la corrupción, pero aun más la tosquedad y el eficaz amateurismo de sus formas y estilos actuales. Se observa tan controlado y dominado al paisanaje, que no hay obstáculo para que aficionados o ágrafos decidan sus matices o la lleven de la mano. La impudicia del sistema ha logrado limpiar de pájaros el campo y aun más –si ello fuese posible- de animales o alimañas que juzgan peligrosos. Todo se ha reemplazado por dinosaurios de plástico que comen becarios en figón de label arrugado (ahora tienen exposición en Getxo). Debemos ocultar al ogro los huevos que nazcan de las actuales polluelas; de ello dependerá que retornen los sonidos.

Mientras hacemos camino que nos lleve frente al bigotillo del señor X, tomemos un aperitivo. Envié un burofax a Erkoreka, ese político del PNV con elegante y cuidado disfraz de probidad, quizás adquirido en su anterior ejercicio en labores de justicia. Se le llenó la boca con ocasión del asunto que salpicó en Vitoria al PNV: No toleraremos corrupción alguna y tal y tal y tal y bla y bla y bla. Rutinariamente, se cumplió de nuevo lo previsto: se incorporó a la zapa el denso silencio productivo que el político sólo lava cuando la corrupción salpica su bolsillo; al intermedio, incluye en su vestuario gafas opacas, mordazas y tapones que permitan disipación y eludan falta de incriminación directa en su silenciosa protección de benefactores delincuentes. ¿No les recuerdan tales artefactos los viejos tiempos subterráneos?.

Que época aquella, cuando la corrupción y el totalitarismo aparecían diáfanos ante todos. Había entonces un enemigo que ejercía frontal, sin tapujo, y que con escrupulosidad de dramaturgo tragicómico aguantaba sus desmanes. Al peso de lo actual, casi podría decirse -si no fuese un asesino- que era un caballero: aguantaba con pistola el tipo que era. Todo facha debe ser un facha, todo corrupto debe ser corrupto, pensaban antes marcianos y terrícolas. Hoy, aquellos alevines que aprendieron de él mucho más que las necesitadas técnicas de consolidación y pervivencia del partido, están desmadejados por su podrido núcleo. Subrepticios, cambiaron su pistola por ley cargada y munición silenciosa. Salvo soldada negociada, ninguna labor les queda ni compete tras negarse a si mismos su deber de analizar lo público. ¡Que no existirá en el desahuciado baúl propietario de la escondida llave!. ¿Guardará entre terciopelos su Caudillo? ¡Que sonoros silencios sobrevuelan aquellos tiempos que ocupaba el despacho de balanzas!

Nada, salvo corrupción pactada, queda en el miserable faenar de la política. Siquiera ya la mediocridad que con añadida y renovada corrupción tratan de eludir. Cuando el silencio interesado y temeroso invade y satura los partidos, cuando el silencio torcido a conveniencia por el brazo de la ley habita la justicia, ambos justifican el terror; es lo que justifican sin remedio ni errata alguna; es lo único a que tiene acceso el injuriado ciudadano.

¡Cómo ahoga su simulado abrazo!, me dijo anteayer la Democracia. Ya, le contesté, es ‘admirable’ que persona pública que sólo atiende sus negocios, pueda resultar un día lehendakari. Es.. un simple...... problema de presión.... (ahggg)... y fuerza, me respondió entrecortada, trémula y abotargada por la física aplicada.

Lean la carta que hace un mes envié al Congreso de Madrid:


A la atención de Josu Erkoreka.

Estimado Sr., creyendo que siente lo que El Correo publicó y señala que dijo el pasado martes (la corrupción no cabe en el partido ni como sombra de sospecha. Hay que alejar el más mínimo peligro de que el partido se vea envuelto en un asunto turbio), le informo brevemente de la situación que estoy padeciendo.

Como presumo que sabe, el Museo de Bellas Artes de Bilbao suspendió unilateralmente la proyectada exposición en la que durante seis años he venido trabajando. Tras ello interpuso una espuria demanda, y el pronunciamiento fue adverso a mi persona. Respondí con recurso en diciembre, el cual, tras los pertinentes 10 días disponibles, ha sido contestado en estas fechas. Estamos pues a la espera de nueva sentencia.

No hubiese necesitado molestarle con estas líneas si tal demanda, completamente arbitraria y temeraria, hubiese sido sometida a un proceso ecuánime y honrado: incluso sólo las propias pruebas presentadas por el Museo hubiesen bastado a mi defensa. Mas por el contrario se necesitó de presunto Cohecho, se desestimó posteriormente un probado Fraude Procesal y tras ello necesitaron de estricta, reiterada y demostrada Prevaricación, siendo esta última de tal torpeza y tosquedad, que detalla y prueba expresamente un amplio y extendido proceso de Corrupción. Baste señalar que ha llegado a ignorarse que, aun tras suspender unilateralmente la exposición sin motivo alguno, el propio Museo muestra descarado en las propias pruebas aportada, que sin causa cierta, aun continua sin realizar los pagos a proveedores a que le obligaba el Acuerdo; esto –al igual que otros hechos-, que por si mismo impediría realizar la muestra y que prueba la completa culpa de la institución museística, ha sido también ocultado premeditadamente para evitar la visión de la existencia de su Conspiración.

La continua falsificación y alteración documental en tal temeraria demanda –que a su propio interior no puede sino ofrecer insalvablemente numerosas decenas de dobleces, manipulaciones y nítidas contradicciones-, y la ignorancia y desestimación por la juez (en su afán de afirmar el relato –que no prueba- del Museo) de las pruebas, documentos y testimonios presentados por parte del Artista, conducen a afirmar que –más temprano que tarde- resulte inevitable que todo salga a la luz. Acción, que le garantizo ocurrirá.

Los daños a mi persona, a la cultura, a la propia institución y a la representación política, a fe cierta, son y serán cuantiosos y de diversa índole. Estando ocupada la dirección del Museo de Bellas Artes por Javier Viar y siendo cargo de confianza nombrado por su partido, le comunico que en mi blog puede encontrar duras, extensas y numerosas entradas, que con referencia expresa y explícita a los documentos presentados por las partes, muestran sin ningún tipo de duda la existencia de tales hechos y tal Lapidación. Invocando la responsabilidad y transparencia que señala Urkullu en la citada prensa, le compensaría considerar estas líneas.

Le saluda atentamente:
José Ramón Sainz Morquillas
pensaresdestruir@yahoo.es
vastasextensionesdenada.blogspot.com

3 comentarios:

BLANCA ORAA MOYUA dijo...

Una carta muy clara y fuerte.
Un asunto muy peliagudo.
Lo malo es que ellos tiene mucho poder.

amaia dijo...

Menuda ensalada, es k no falta de nada para definir la política actual, no solo a nivel local y cultural, museístico y personal, es multiplicable a la clase política.

amaia dijo...

Es más, y me lo pregunto muy seriamente; ¿Entenderán ellos mismos algo de lo que ha ocurrido en éste tiempo? ¿Tendrán conciencia de ello? o se les habrá escapado de las manos (mucho me temo) e intelectualmente hablando simplemente "no dan el kilo"
De verdad k me asalta cada vez más esa duda...

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